Castillo Eltz

Aspectos interesantes del castillo Eltz

 

El castillo se distingue por su excepcional arquitectura: sus saledizos, paredes entramadas, tejados puntiagudos y ocho torreones de hasta 35 metros de altura, convierten al castillo Eltz en el "arquetipo de castillo" (Georg Dehio).


 

El castillo Eltz fue construido sobre un espolón de roca a 70 metros de altura que domina en tres de sus flancos el arroyo Elzbach, un afluente del río Mosela. Rodeado de una reserva natural de gran belleza, les acoge en un paraje que ha permanecido igual desde la Edad Media.


 

El patio interior del castillo muestra cinco siglos de historia de la arquitectura (de 1150 a 1650), que reflejan la historia complicada de la convivencia de las tres ramas de la familia Eltz (Rübenach, Rodendorf y Kempenich) en este angosto espacio.


 

Durante la visita guiada podrán descubrir la variada arquitectura y el mobiliario auténtico del castillo. Es un didáctico viaje por la Edad Media y la Edad Moderna Temprana.


 

Esta cámara reúne una colección de valiosas obras de oro y plata, porcelana, joyería, cristal y marfil, así como monedas, armas y otras curiosidades de 850 años de patrimonio familiar que la convierte en una de las colecciones más importantes de su clase en Europa.


La sala de caballeros: armaduras, escudos y máscaras de bufón
 

Bajo las pesadas vigas de esta sala (la más suntuosa del castillo) se pueden admirar valiosas armaduras, los escudos de la familia y máscaras de bufón que simbolizan la libertad de expresión. En esta sala se reunían los señores de las tres ramas de la casa de Eltz para discutir "de negocios" y celebrar fiestas.


La cocina de la casa Rodendorf: la atracción principal de la visita
 

Esta cocina, que se ha mantenido prácticamente intacta desde el siglo XV, ofrece a los visitantes una vívida representación de la vida en la Edad Media, poniendo de manifiesto cómo ha cambiado desde entonces.


 

La Virgen con el Niño y un racimo de uvas, cuadro de Lucas Cranach el Viejo, es la obra de arte más conocida del castillo Eltz.


 

Esta estatuilla creada por Joachim Friess alrededor de 1600 servía para alegrar los banquetes. Estaba llena de vino, se deslizaba por la mesa gracias a un mecanismo de relojería y las personas delante de las que se paraba tenían que beber su contenido.


 

Esta obra maestra de Christoph Lindberger, orfebre de Núremberg, fue creada en 1557 y es seguramente la pieza más extravagante de todas las curiosidades que se conservan en la sala de la cámara del tesoro de Eltz.